Tuercas

Tuercas

lunes, 19 de enero de 2015

Si fuera fácil, yo NO lo llamaria fútbol.






Toca el timbre. Todos al recreo. Son las 10:30 de la mañana. Tras los primeros minutos de excitación o nerviosismo, se decide quién echa a pares o nones. Cada uno va eligiendo aleatoriamente a sus compañeros de clase con el objetivo de formar el mejor equipo de fútbol posible. Normalmente, los que forman los equipos son “los mejores”, con la idea de que éstos sean parejos. Para la elección del portero, o se pone alguno que tenga especial interés, o se inicia rápidamente una carrera (sprint) para llegar a tocar el poste. El último que lo toca se sitúa bajo palos, a lo Zubi.

Frases como: “lo importante es participar” son comunes, pero la realidad es otra. Tú quieres ganar, quieres ser uno de los que elige equipos, o si no, ser de los primeros en ser elegido. Estamos en 1º de EGB (joder, qué mayor soy) y se es ya competitivo. Quieres ganar porque jugar mola, pero ganar… ganar mola mucho más y encima no te van a vacilar.

Escribo esto porque últimamente me muevo en un mundillo en el que oigo frases bastantes desafortunadas contra el fútbol. A mí me gusta mucho el fútbol, me gusta el juego, lo que sucede en el césped. Odio, por experiencia, gran parte de lo que sucede fuera.

“Si el triatlón fuese fácil, se llamaría fútbol”: El fútbol, a mi juicio, es competitivo desde el recreo. Casi todos los niños juegan al fútbol… Y lo fácil, cuando no te eligen o no eres de los que eligen,  es dejar el fútbol. Lo realmente complicado es continuar compitiendo. Jamás en un colegio oirás: “¿Echamos un triatlón?” Lo más aproximado es: “¿Echamos una carrera hasta…?”. No me gusta cuando oigo esa frase. El número de fichas que mueve el fútbol no lo sé, pero llegar a tercera ya es sumamente difícil por el número de gente que practica este deporte. Por lo tanto, si el triatlón fuera fácil… Yo, NO lo llamaría fútbol.

Superclase, ex-soccer player

 Hay chicos que eligen otros deportes desde temprana edad. No digo que TODOS elijan el fútbol. Mi experiencia es que con 10 años, mientras compaginaba natación y fútbol, acabé inclinándome por apostar todo al fútbol. Mi hermano decidió seguir nadando, para posteriormente dedicarse al triatlón. Mi hermano ha sido internacional muchos años y durante muchos de ellos yo era un “tercerola”. Soy de los que piensa que es injusto que un “tercerola” gane muchísimo más que deportistas internacionales. Esto es así. Es tan real que como futbolista yo ganaba bastante más de lo que gano actualmente de bombero. Cuento esto porque creo que si se mueve mucho más dinero será porque hay gente apasionada con él, la cual decide apostar por el equipo local de fútbol antes que ayudar a atletas excepcionales de otros deportes. Y eso es porque el fútbol tiene mucha tirada, nos guste o no (a mí me da pena)… El Marca es el periódico más vendido a nivel nacional (y eso que CR7 ocupa 3 de sus páginas diarias).

“No hacéis nada”.- La semana en un equipo de fútbol se repartía de la siguiente manera:
LUNES: descanso activo para los que jugaron. Entrenamiento bastante exigente de los suplentes. En ocasiones, superexigente y con una tensión brutal. Aquí estábamos los que no habíamos jugado y queríamos dar la vuelta a la situación. Más de un lunes hubo hostias.
MARTES: descanso total
MIÉRCOLES: Doble sesión, normalmente una física por la mañana y por la tarde algún entreno de jugadas trabajadas, táctica, partidillos reducidos (muy exigentes)
JUEVES: partidillo (exigente, siempre que quisieras jugar)
VIERNES: Descanso activo.
SÁBADO: Algo de chispa, estrategia, jugadas, partidillo.
DOMINGO: Guerra.

Durante toda la semana hay una cosa clara: si quieres jugar, tienes que demostrarlo. Aquí no te apuntas y juegas. No. Aquí no te puedes apuntar al partido que quieras. Aquí te tienes que dejar las pelotas y demostrarle a una persona que no sólo estás preparado, sino que estás loco por jugar y en un gran estado de forma. No hay semana que te la puedas tomar de manera relajada… porque el compañero que está sentado en el banquillo quiere jugar. Así que no hay tiempo para la relajación. No puedes quejarte de molestias, decir que no te encuentras del todo bien, porque si muestras debilidad…juega el otro. Se juega todos los fines de semana y siempre es una final. Los partidos no son como si fuera el triatlón de Zarautz, que aplauden a todos los participantes sean de donde sean (¡Pedazo de público el vasco!). A mí me han insultado de todo, me han escupido saliva que me ha ocupado toda la cara (y mira que tengo la cabeza grande)… En fin, no es un mundo tan bonito como parece. Es muy duro y, más aún, cuando estás en una ciudad lejos de tu casa, pagándote el piso y te adeudan 5 meses… llega el partido y si lo haces mal, te ponen a parir sin miramientos.

Respecto a los futbolistas, hay de todo como en todos los gremios, incluido el triatlón. Los hay profesionales, posturillas, presumidos, humildes, rebeldes, etc.…  Bueno, el género vendehumos escasea, puesto que aquí el nivel está bien claro. No hay posibilidad de vender un nivel…  El escalafón está bien estructurado. Jamás un “tercerola” tendrá más patrocinios que un “primera”. Ni verás a un futbolista mandando currículos a las marcas… Las marcas van directamente a ellos porque tienen gente entendida en fútbol para saber en quién emplear su dinero. Por mucho que alguno se crea que reporta beneficios a sus marcas siendo un tercerola. En el fútbol no pasa y jamás pasará. Y ojo, respeto a todo el mundo. Si tú pides y te dan… la culpa es de la marca. Poca gente dice NO a un caramelo gratis.

Un tuercas es un tuercas, sin confusión.


Quizá los entrenamientos no son tan duros en cuanto a volumen, pero la intensidad y la potencia que se trabajan en el fútbol es muy diferente. Tras aprobar la oposición a bombero, y después de 2 años sin tocar un balón, me “obligaron” (Lo hice encantado, pero muy presionado, je, je)  a jugar un Cpto. de España de Bomberos. Aguanté 20´; rotura de fibras en el psoas. Arrancar, parar, arrancar, parar… Se trabajan grupos musculares muy diferentes, pero de ahí a decir que no hacen nada… Me gustaría que entrenarais un miércoles o un jueves en un equipo de 2ªB. Allí se corre, se corre muchísimo y a tope.

Y luego está la cuestión de la ¡disciplina! Aquí saco pecho. En el fútbol te vuelves disciplinado a la fuerza. Llegas tarde… te tocan la cartera. Te suena el móvil… te tocan la cartera también. Yo he trasladado mucha de esa disciplina y muchos de los valores que me enseñó el futbol al triatlón. No me salto un entreno, cumplo a rajatabla lo mandado. No pregunto, ejecuto.


Siempre cuento una historia cuando veo un DNF… A mí los DNF por causas de salud me parecen normales, lógicos y correctos. ¡Me jode el DNF porque no sale el día esperado! En fútbol, si no tienes el día bueno y te están metiendo 5 goles, no puedes decir: “Me voy, ya no juego más”. El partido no acaba hasta que pita el árbitro y si te están pintando la cara… ¡te jodes!

Así que, entiendo que despierte envidia el fútbol y el reconocimiento social que tienen los futbolistas. Es cuestión de que cada uno admire lo que quiera. Echando en cara al fútbol la escasa repercusión del Triatlón, nos hace pequeños. Será mejor que empiecen a ver el Tri como algo precioso (espectacular en mi opinión), sin echar pestes de otros deportes. Además, con los deportistas de élite que tenemos (Noya, Mola, Alarza, Eneko, Marcel, etc…), tenemos argumentos más que de sobra para que la gente se enganche admirando a alguien importante. Yo dejé el fútbol  y me enganché al Tri gracias a la admiración que siento por alguien cercano que me ha transmitido principios y valores de este deporte tan maravilloso, y que jamás ha rajado del fútbol.

Maquinaria de la buena.


Disfruto del triatlón. Me gusta muchísimo. Pero no olvido todo lo que me ha dado el fútbol: La gran mayoría de mis amigos, algún que otro momento en que soñé, y el recuerdo de alguna que otra pachanga en el Colegio “Caja de Ahorros”.